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13/12/2006

un primer paso, una primera inquietud

 

Con la finalidad de dotar de coherencia al proyecto, pensamos dedicarlo a un tema general que pueda ser tratado desde distintos planteamientos. [...] Tras una riquísima aportación de sugerencias para el tema general y sus posibles planteamientos y, posteriormente, unas vivas negociaciones para su elección y enunciado, decidimos encaminar nuestro trabajo al estudio de

"La legitimación del uso de la violencia en la Historia"

El discurso bélico medieval.

 

“Voces para una guerra” (8 noviembre 2005)

“Imágenes para una guerra” (31 enero 2006)

 

La conquista de América.

 

“La legitimación de la violencia por parte

del poder en la conquista del Nuevo Mundo” (29 noviembre 2005)

“Abusos y denuncias de una conquista” (21 febrero 2006)

 

 

La legitimación de la violencia en América a partir de los procesos de emancipación.

 

“La violencia en la América Independiente” (20 diciembre 2005)

“¿Qué tuvo la violencia americana de revolucionaria?” (14 marzo 2006)

 

 

Cocinando una guerra: ingredientes básicos para un conflicto bélico.

 

“El chef: Propaganda desde el poder” (10 enero 2006)

“Los comensales: Visión social” (4 abril 2006)

 

El desarrollo de las sesiones tuvo lugar en el Centro Cultural "Joaquín Roncal" de Caja Inmaculada, c/ San Braulio, 5, Zaragoza, los martes indicados en horario de 16.30 a 18.30.
13/12/2006 18:50 Autor: artifices. Enlace permanente. Tema: Legitimación de la violencia No hay comentarios. Comentar.

18/12/2006

el discurso bélico medieval.-

 

MEMORIAS SOBRE “EL DISCURSO BÉLICO MEDIEVAL”

Mario Lafuente y Patricia Ruiz

 

Sesión 1: “Voces para una guerra” (8 de Noviembre de 2005)

 

Después de quedar varias veces para preparar la sesión ya la teníamos en nuestras manos. Nos costo meses de trabajo ya que a ninguno de los dos nos acababan de gustar las sesiones que preparábamos pero esta ya estaba en nuestras manos. Creo que ambos disfrutamos de la búsqueda de los textos y la selección fue bastante sencilla, pero al llegar el día no estábamos seguros de lo que nos traíamos entre manos. Sabíamos lo que íbamos a hacer y que pretendíamos, pero no podíamos intuir lo que iba a pasar dentro de la sala. La sesión comenzó con muchos nervios, quizás demasiados por nuestra parte, pero sobre nosotros caía la responsabilidad de romper el hielo y ambos lo sabíamos.

Comenzamos la sesión leyendo una cita de Juan Benet, que ambos pensamos que reflejaba lo que iba a ser la sesión, o lo que pretendíamos demostrar, y a continuación presentamos la sesión que pretendía tomar el testigo de alguna de las sesiones que habíamos vivido, queríamos dar la posibilidad a las masas anónimas de ser escuchados, de crear una historia con indicios y continuar aprendiendo a escuchar lo que es apenas audible.

En la primera de las sesiones dedicadas a la época medieval, quisimos preguntarnos acerca de cómo la violencia institucionalizada y, más concretamente, la guerra, afectó a las clases menos privilegiadas de la sociedad. Para ello, por medio de seis documentos aragoneses del siglo XIV y un texto de La Leyenda Dorada, propusimos a los asistentes la identificación con uno de los diferentes protagonistas de cada texto. Preferentemente, asignamos dos personas por documento, con el fin de poder trabajar con apoyo. Tras el reparto de papeles, formulamos dos cuestiones centrales sobre las que cada uno de nosotros debía reflexionar y expresarse por escrito. La primera de ellas fue ¿cómo crees que llega el personaje a esta situación?, y la segunda ¿qué crees que le sucede después?

Nuestro objetivo con este planteamiento era comprobar cómo podemos resolver nosotros, en la actualidad, el estudio de las implicaciones sociales de la guerra hace siete siglos. Creemos que una manera original de hacerlo era ponernos en el lugar de distintas personas cuya trayectoria vital, en mayor o en menor medida, se vio afectada por algún conflicto bélico. Para ello era imprescindible, por otro lado, el no disponer de mucha más información sobre cada protagonista que la proporcionada por el documento en cuestión, ya que lo contrario hubiese restado frescura a la interpretación individual. Por eso, apenas dimos unas pinceladas iniciales sobre cada uno de los hechos y su contexto, las suficientes para que la lectura no fuese demasiado forzada.

En realidad, en esta primera sesión, no nos dedicamos en sentido estricto a la búsqueda de un código legitimador de las acciones bélicas. Más bien, como sugeríamos, era nuestra intención observar casos concretos en los que la guerra condiciona la forma de actuar y de vivir de algunas personas. De este modo, no hacíamos sino seguir la línea iniciada en algunas de las sesiones del Taller de Historia de la Universidad de Zaragoza, dedicadas a las masas anónimas del pasado y nuestra capacidad para escuchar su voz, para leerlas en los documentos. Mediante este acercamiento, pudimos comprobar cómo la guerra, para esas gentes, fue un agente externo, venido de fuera de su espacio vital, impuesto. Tanto los documentos como nuestras interpretaciones revelaron resignación a la misma, a los problemas que de ella se derivan, una gran sumisión a quienes la hicieron, en el primero de sus sentidos, pero también una gran capacidad de adaptación a la misma, en busca de la propia supervivencia.

Como organizadores de esta primera sesión del Grupo Artífices nuestra valoración es positiva. La implicación de todos y todas hizo la sesión altamente gratificante, lo que enseguida borró las dudas y la incertidumbre que habíamos tenido durante su preparación. Creemos que pudimos escuchar unas voces no muy diferentes de las que pudieron ser en realidad, quizá porque nosotros no seamos tan distintos a quienes intentábamos investigar. En cualquier caso, buscábamos el acercamiento al hecho puntual y a los nombres pequeños, a quienes reciben la guerra como un hecho triste y doloroso.

Hubo mucho tiempo para debatir, pero el tiempo se nos hizo corto, nos hubiera gustado tener mas tiempo para discutir o para compartir algunas impresiones mas sobre los textos, pero por lo demás no podemos quejarnos de las que pusieron nuestros compañeros para trabajar en nuestra sesión, colaborando en todo momento y formando parte de las actividades.

En la próxima sesión, nos acercaremos a las palabras de quienes prepararon y dirigieron otras guerras, palabras cuya escritura fue buscada y que gracias a ello han perdurado hasta nuestros días.

 

 

Sesión 2: “Palabras para una guerra” (31 de enero de 2006)

 

Nos costó mucho decidirnos sobre lo que íbamos a hacer, tuvimos mil ideas (a cual mas descabellada) porque deseábamos que esta vez la historia entrara por otro sentido, que viendo aprendiéramos y ante todo, no queríamos que ninguno de nuestros compañeros escribiera. La preparación fue quizás mas divertida, desde aprender a usar el powerpoint, hasta la elección de textos que a ambos se nos hizo muy duro de cribar porque esta vez tuvimos muchos textos a mano.

Esta vez íbamos mas tranquilos, mas sosegados, sabíamos que iba a salir cualquier cosa pero es lo que queríamos que pasara, queríamos que nuestros compañeros reflexionaran y debatieran sobre lo que vieran. Y, así fue.

Decidimos dedicar la segunda sesión a las clases dominantes en las relaciones de poder y a su papel en la creación y difusión del discurso bélico, entendiendo como discurso una reiteración de valores y como poder la capacidad material y jurídica para hacer la guerra. Nuestro método consistió en la presentación de una serie de textos medievales, en los que se transmitía de diferente manera la necesidad u obligación de hacer la guerra, y solicitamos a los compañeros que buscaran en ellos los valores que se pretendían transmitir, directa o indirectamente. Todos ellos fueron redactados durante momentos críticos de violencia institucionalizada, o bien hacían referencia a los mismos, bien por agentes del poder, por pensadores o por cronistas.

Nuestro objetivo, especialmente, era comprobar cuáles de esos valores trascendieron las situaciones críticas de enfrentamiento armado, hasta formar parte del pensamiento social y comprobar, en consecuencia, hasta qué punto nuestra cultura se halla impregnada históricamente de una “cultura de la guerra”.

Por otro lado, queríamos ponerlos en relación con los casos vistos durante la primera sesión, en la cual nos centramos prioritariamente en las clases populares e intentamos aproximarnos a su forma de vivir y entender la guerra. Para ellos, la guerra era un factor externo e impuesto, sobre el que no tenían ninguna capacidad de decisión. En esta ocasión, planteamos las siguientes cuestiones: en primer lugar, si es cierto que el discurso bélico emana del poder, pero sus valores calan en todas las clases sociales, ¿cómo y por qué sucede esto?; y, en segundo, los valores/conceptos/ideas que transmiten los textos, ¿existirían sin experiencias de violencia institucionalizada? Como sugerencia, consideramos oportuno prestar especial atención a los valores presentes en los textos y que podemos reconocer en otras circunstancias, independientemente de su cronología o de su caracterización social.

Entre los valores cuya presencia fue destacada y que dieron lugar al debate, se encuentra la obligación de luchar hasta la muerte al servicio bien de un superior, o bien de una ética determinada. Este concepto, defendido especialmente en los discursos de los reyes ante sus súbditos o sus vasallos, así como por los eclesiásticos, en relación con la obligación de morir por la fe, dio lugar al debate sobre el origen y justificación de ideas como bien común, patria, nación o naturaleza. Sobre la mesa se planteó la posibilidad de que la idea de nación deba gran parte de su existencia, tal como la conocemos hoy, a su refuerzo durante los enfrentamientos bélicos; y la discusión derivó hacia cuestiones como qué otros factores pueden reforzar dicha idea, o hasta qué punto la nación es una creación del Estado liberal o, en cambio, podemos encontrar definidos algunos de sus rasgos en la baja Edad Media.

Otros de los valores que se detectaron y dieron lugar a discusión fueron los contenidos en las narraciones de revueltas populares en la Edad Moderna. Hablamos en este punto sobre las características de la revuelta antiseñorial: qué roles adopta cada persona al participar en ellas (por sexos, por edades, etc.), cómo reproducen en tono de burla la estructura de poder que pretenden rechazar, la no discutida fidelidad al rey a pesar de atacar al señor o a sus delegados, y el ensañamiento con el cadáver de los asesinados.

Un tercer grupo de valores que desvelamos y comentamos fueron las relacionadas con el ideal del caballero, a partir, entre otros textos, de un desafío lanzado por Rodrigo Díaz de Vivar. Entre ellas, observamos la causalidad moral y la respuesta a una injuria como causas de un enfrentamiento, dado que existe un factor intangible, la honra, cuya lesión es causa legítima para responder con el uso de la violencia, según numerosos tratadistas de la época. Asimismo, una de las formas de faltar a la honra, la atribución de características femeninas, puso sobre la mesa el papel de cada sexo en la gestación y desarrollo de las guerras, así como la causa de la relación entre los valores bélicos y el sexo masculino.

Y un cuarto conjunto de valores estuvo relacionado con la noción de la guerra que nos ha transmitido la tradición judeocristiana, especialmente a raíz de un texto del Deuteronomio sobre cómo combatir una ciudad. Comprobamos que es Dios quien entrega la ciudad y sus despojos a los vencedores, es decir, que es Él quien otorga la victoria ejerciendo como juez, idea que permaneció en todo el pensamiento medieval, independientemente de quién fuese el enemigo, ya que todo discurso se adapta para legitimar a los buenos, es decir, quienes lo formulan, y condenar a los malos, sus enemigos.

Al finalizar la sesión, no llegamos a una conclusión unánime, como era lógico. Los valores contenidos en el discurso bélico calaban y calan en todas las clases sociales por diversos factores: por la dimensión social del género humano, capaz de constituir grupos privativos y diferenciados; porque otorgan prestigio y facilidades de promoción social a quien los ostenta; porque son una herencia cultural que toca diversos ámbitos; o bien porque entran en relación con la pulsión violenta del ser humano. Seguramente todas estas explicaciones tienen parte de razón, y, sin duda, esos valores hubiesen sido sensiblemente distintos sin la necesidad histórica de legitimar el uso de la violencia.

18/12/2006 15:37 Autor: artifices. Enlace permanente. Tema: Legitimación de la violencia No hay comentarios. Comentar.

la conquista de América.-

MEMORIAS SOBRE "LA CONQUISTA DE AMÉRICA"

Jorge Calderón, Belén Fernández y David Pardillos.

 

Sesión 1: “La legitimación de la violencia por parte del poder en la conquista del Nuevo Mundo” (29 de noviembre de 2005)

 

Muy enriquecedora puede considerarse esta segunda sesión del seminario sobre la legitimación del uso de la violencia en la Historia puesto en marcha por el grupo Artífices. Y creo que ha sido así porque la gente reunida ha participado con muchas ganas, implicándose desde el principio en la sesión, entablándose además en la parte final de la misma un apasionado debate.

Han sido once las personas que nos hemos reunido, siete miembros del grupo y cuatro personas invitadas, a las que agradezco desde aquí su interés por venir. Nos hemos reunido para hablar sobre como fue legitimada la violencia, por parte de las clases privilegiadas, en la conquista de las tierras del continente americano.

La dinámica que hemos seguido en la sesión ha intentado hacer de la misma un foro participativo, tal y como ya sucedió en la primera de las sesiones del Seminario, evitando que fuese un lugar donde se expusiesen meras clases magistrales. Así pues, la dinámica ha sido la siguiente: hemos realizado cinco grupos de trabajo, cuatro grupos de dos personas y uno de tres personas que lo integrábamos los tres organizadores de la sesión. Se ha realizado una breve introducción para entrar en materia y explicar la dinámica a seguir en la sesión, y se ha repartido un dossier con imágenes y cuestiones a cada uno de los participantes. Se ha comenzado a trabajar y cada uno de los grupos ha analizado la imagen que le correspondía, ha contestado unas cuestiones intentando ponerse en el lugar de alguno de los personajes de la imagen y ha buscado atisbos de legitimación de la violencia en la imagen que le correspondía.

Conforme los grupos han ido acabando se ha hecho un pequeño descanso, para después del mismo seguir con la sesión pasando a exponer cada grupo y cada miembro del mismo los resultados del trabajo. A la vez que cada grupo ponía en común sus ideas nosotros comentábamos brevemente el contexto en que se enmarcaba cada imagen y cuáles eran nuestras opiniones de la misma, buscando exponer a los compañeros del Seminario cuáles eran las distintas posiciones sobre el tema en la historiografía reciente.

Posteriormente repartimos un texto sobre el requerimiento extraído del libro del escritor uruguayo Eduardo Galeano Las venas abiertas de América Latina, en el que quedaba claro que la esclavitud no solo no fue prohibida sino como el mismo dice, bendita.

Después de la exposición de cada uno de los participantes y del análisis del texto sobre el requerimiento ha comenzado un debate de una media hora, en la que se ha debatido en torno a como las clases sociales dirigentes que participaron en la conquista la legitimaron. En el debate han surgido tres posiciones más o menos claras:

- Los que daban mucho más peso a intereses económicos y a la búsqueda de poder, honores y riqueza, que a cuestiones de índole religioso.

- Los que daban peso sobre todo a cuestiones de índole religioso, sobre todo por el momento en que se produjo la conquista. No debemos olvidar que en 1492 gobiernan los Reyes Católicos, y en este mismo año se ha conquistado el último reducto islámico que quedaba en la Península y se ha expulsado a los judíos. Contexto social y político marcado fuertemente por la fe católica.

- Una posición intermedia que intentaba aunar las dos posturas anteriores, intentando ver en la conquista una complementariedad de los factores de índole religioso y los de índole económica. Porque aunque ciertamente la legitimación se hizo a través de la religión, se deben tener en cuenta otros condicionantes, tales como que solo la Corona financió dos expediciones (la de Magallanes y la de Colón) y que el resto las financiaron los propios conquistadores, para los que además de extender el reino de Dios a todos los confines del orbe sería tan o más importante la búsqueda de riquezas y el ganar fama y poder.

Cabe decir para concluir los miembros integrantes del grupo hemos quedado satisfechos con nuestra sesión. No buscábamos que fuese una clase magistral, ni superar la genial primera sesión de nuestros compañeros, sino la participación y el apasionamiento. Y creemos que lo hemos conseguido y que podemos considerarla como muy enriquecedora y positiva por su alto nivel de implicación. Nos ha vuelto a faltar tiempo para seguir debatiendo, tal y como ya ocurrió en la primera sesión “Voces para una guerra”, y el hecho de que dos intensas horas se queden cortas, sin duda, da muestras de que tenemos mucho interés puesto en lo que hacemos. Esperamos que la gente además de aprender un poquito haya disfrutado en torno a lo que más nos gusta, la Historia.

 

Sesión 2: “Abusos y denuncias de una conquista” (21 de febrero de 2006)

 

Tal y como sucedió en nuestra anterior sesión el tema que hemos tratado ha versado sobre la violencia que hubo en la conquista de América. Nos hemos reunido nueve miembros del grupo y tres personas invitadas (Jorge, Isabel y Sandra) a los que agradecemos su asistencia y el interés demostrado. Hemos buscado una dinámica participativa, y aunque creo que no la hemos conseguido al principio, al final la gente se ha implicado y el debate ha resultado de gran interés.

Hemos empezado a trabajar explicando en que iba a consistir esta sesión, titulada “Abusos y denuncias de una conquista”, nuestro objetivo era dar una visión del tema y a través de una selección de imágenes y de textos de diferentes autores, analizar el tema no solo basándonos en los escritos de Las Casas, sin duda los más conocidos, sino también analizando otras crónicas de la época y escritos actuales.

Posteriormente hemos repartido unos dossiers de textos que hemos preparado. Cada uno de los presentes ha leído un texto que a su vez ha sido comentado entre todos, destacando las principales ideas implícitas en los mismos. También hemos pasado un texto de Luís Ortega titulado “Bartolomé de Las Casas. Defensor de los negros” que nos ha parecido interesante para que cada uno lea en casa y vea las imágenes que en el aparecen.

Hemos hecho un descanso de diez minutos y a la vuelta hemos visto secuencias de tres películas:

a) Aguirre, la cólera de Dios. De 1972, película alemana dirigida por Werner Herzog.

b) La Misión. De 1986, película inglesa dirigida por Roland Joffé.

c) 1492: La conquista del Paraíso. De 1991, película inglesa dirigida por Ridley Scott.

A continuación se ha entablado un coloquio que ha durado hasta casi el final de la sesión, en el que se han suscitado una serie cuestiones. Quizás la más interesante ha sido sobre la naturaleza de la violencia, y si ésta es propia del ser humano o no. A Mario nadie le ha resuelto el porque la gente agrede de manera sistemática desde su existencia, un comportamiento que se repite ayer y hoy. Además ha apuntado que el hecho violento casi siempre va antes del discurso. Por otro lado Isabel muy positiva ha apuntado su idea de que el hombre es bueno por naturaleza.

Para terminar hemos repartido un artículo de César Vidal titulado “Los residuos de la leyenda negra”, la intención es que cada uno lo lea por su cuenta y vea con que manipulación se escribe historia hoy en día. Calderón ha finalizado la sesión haciendo un repaso de cómo esta la historiografía reciente sobre el tema y ha dado a conocer un foro de debate que hay en la página Web: www.h-debate.com sobre el tema de la sesión, animando a los presentes a echarle un vistazo por su interés y por las cosas que en el se comentan.

 

18/12/2006 15:51 Autor: artifices. Enlace permanente. Tema: Legitimación de la violencia No hay comentarios. Comentar.

vida y muerte, esclavitud y libertad.-

MEMORIA SOBRE "Vida y muerte, esclavitud y libertad: la América independentista"

 

Carmen Luesma y Antonio Ramo

 

En nuestras dos sesiones (que se celebraron el 20 de enero de 2005 y el 14 de marzo de 2006) hemos intentado, continuando con las aplicaciones de renovación didáctica planteadas desde el Taller de Historia, acercarnos al fenómeno de la violencia a lo largo de la historia, dentro del marco general que marcaba el tema de La Violencia en la Historia, hilo común de las sesiones del grupo Artífices, aplicándolo a dos situaciones concretas.

En primer lugar, la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, entre 1973 y 1994, a través de la cual quisimos retratar la violencia desarrollada en el golpe militar y la represión desatada por las nuevas autoridades, que continuó durante los siguientes años de gobierno. Desde una óptica triple, mediante testimonios enfrentados, de diferentes sectores implicados en el golpe, adjudicando a cada grupo un papel. El grupo de partidarios de la dictadura y sus beneficios, los descontentos y represaliados por otro, y finalmente, el papel de la comunidad internacional durante el desarrollo de los acontecimientos, destacando cual fue el papel de nuestro país, España. El principal de nuestros objetivos fue que queríamos obtener una panorámica histórica general sobre la violencia de estado y sus instrumentos de poder para someter a la población, hilo conductor en definitiva de las dos sesiones planteadas por los autores, como se verá a continuación.

La segunda sesión, aunque tal vez pueda parecer un hiato cronológico, se dedico a la violencia ejercida sobre los nativos indígenas de Norteamérica, los pieles rojas. El fenómeno iniciado con el establecimiento de los pobladores blancos en el norte de América, imponiendo, a través de la coerción y la represión, un modelo de expropiación de las posesiones indias con la gran superioridad tecnológica bien visible en el siglo XIX, momento álgido del exterminio de los pieles rojas y su modo de vida. El enfoque didáctico de esta sesión fue diferente, ya que usando un video que pretendía mostrar con claridad, con imágenes, este proceso de destrucción de los indios. Mencionando los principales hitos de la construcción de la nueva nación americana a costa de los verdaderos pobladores de Norteamérica, que pese a resistirse a la invasión europea, fueron derrotados y confinados, en inhóspitas reservas, y condenados al mayor de los olvidos. Intentamos conocer, fundamentalmente, un fenómeno y una realidad desconocida para nosotros.

Para finalizar ya esta memoria, diremos que las opiniones y debates surgidos durante las sesiones han cumplido claramente con nuestros deseos y objetivos, por lo que la valoración final no puede ser mas positiva de las sesiones de trabajo del grupo Artífices, por el acercamiento a la violencia de la historia, y destacando también el grado de colaboración de nuestros compañeros, que recompensa con creces el esfuerzo desarrollando por los autores de las sesiones, la violencia y su utilización por parte de los estados chileno y norteamericano.

18/12/2006 22:42 Autor: artifices. Enlace permanente. Tema: Legitimación de la violencia No hay comentarios. Comentar.

cocinando una guerra.-

MEMORIAS SOBRE "Cocinando una guerra: ingredientes básicos para un conflicto bélico"

 

Carmen Gustrán, Carmen Herrero y Sergio Martínez

 

Cuando se decidió abordar el tema de la Legitimación del uso de la violencia en la Historia, quisimos hacerlo desde el punto de vista contemporáneo ya que el contexto político y los acontecimientos hacían conveniente una aproximación al tema. Tras una reflexión sobre la historia reciente y la lectura previa de un libro llamado Principios elementales de la propaganda de guerra, de la historiadora belga Anne Morelli, vimos la posibilidad de aplicar esos mismos principios en diferentes etapas de la Historia. No se trataba de las causas sino de cómo intentaban los diferentes Estados justificarse ante la opinión pública, es decir, la propaganda. Ya no sólo a través de los canales oficiales, sino de otras vías como el entretenimiento o la educación por mediación de los cuales suele introducirse o camuflarse ese discurso propagandístico. Nuestro enfoque por tanto estuvo dirigido hacia dos líneas: el discurso desde el poder y otras formas de propaganda más sutiles pero efectivas. A partir del más genérico título Cocinando una guerra: ingredientes para un conflicto bélico, diferenciamos las sesiones en dos partes: por un lado la visión del chef como organizador del discurso (que se realizó el 10 de enero de 2006), y por otro la visión de los comensales (que se realizó el 4 de abril de 2006) como destinatarios del mismo.

Una propaganda construida por y para una determinada estructura social orientada a "informar" y persuadir al receptor con la intención de controlar un contenido ideológico que influya en la perpetuación o el cambio de las estructuras de poder. Todo forma parte de un proceso en el que lo que varían son los canales en los que se expresa. La propaganda como medio y objetivo permanece, mientras lo que varían son las vías y el lenguaje que se emplean. Desde el rey medieval a los conquistadores del nuevo mundo; desde el vetusto dictador al electo presidente de la superpotencia mundial, todos se apoyan en la propaganda para explicar los motivos de sus actuaciones. En la preparación de nuestras sesiones decidimos demostrarlo a través de cinco principios en concreto que consistía en las premisas siguientes: 1/nosotros no queremos la guerra (el enemigo si); 2/ personificar al enemigo en un líder o concepto; 3/enmascarar los fines reales de la guerra presentándolos como nobles causas; 4/ nuestra ética de la guerra sí, la suya no; 5/ o estás con nosotros o contra nosotros. Todos y cada uno de ellos representados de manera práctica en discursos políticos o noticias de prensa. Pero también a través de ejemplos que no emanaban directamente del poder sino de lo que venimos a denominar "cultura popular", entendida en una doble vertiente de la experiencia adquirida, de la que forman parte himnos, libros de texto, cuentos, comics, videojuegos, juguetes, documentales, películas y un largo etcétera.

Lo que queda en el aire es hasta qué punto repercute en la sociedad, qué grado de efectividad y si la relación con el receptor se basa en la aceptación, en el desconocimiento, en la indiferencia o en la sensación de impotencia (pensar que nuestra opinión o actuación no pueda cambiar nada ante el devenir de los acontecimientos)

18/12/2006 22:45 Autor: artifices. Enlace permanente. Tema: Legitimación de la violencia No hay comentarios. Comentar.



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